La Participación ciudadana se entiende al involucramiento activo de las personas en el ciclo de las políticas públicas que tienen directa repercusión en sus vidas.

En este sentido el concepto de participación ciudadana incluye cualquier forma de acción colectiva reivindicación o respuesta a las convocatorias formuladas desde el gobierno para incidir en las decisiones de política pública. Por lo que, también implica que exista voluntad de incidencia en los asuntos públicos, por parte de las organizaciones sociales y ciudadanía.

Lo anterior, se encuentra consagrado de manera indirecta en la Constitución de la República que en su artículo 1 dispone: “el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional”. A su vez, dicho cuerpo jurídico otorga rango constitucional a los tratados sobre Derechos Humanos ratificados por Chile.

De esta manera existen dos instrumentos internacionales relevantes en esta materia, los cuales son: la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que consagran el derecho de las personas a participar del gobierno de su país.

Sin embargo la promulgación de la Ley N°20.500 sobre Participación Ciudadana en la Gestión Pública  comienza a tratar de forma expresa y orgánica el tema de participación en asuntos públicos, instalándose en la gestión pública, abriendo espacios concretos para la participación de la sociedad civil en todos los órganos del Estado, permitiendo así un mayor involucramiento y compromiso de las personas en las distintas etapas del ciclo de las políticas públicas.

En este contexto, la participación ciudadana debe realizarse bajo un enfoque de derecho, de manera transversal, sin ningún tipo de discriminación arbitraria, respetando la diversidad social y cultural, reconociendo las particularidades territoriales, así como las características y necesidades de los distintos grupos que lo conforman. Esto con la finalidad de potenciar las instancias de intercambio de ideas y percepciones sobre distintos temas a consultar con la comunidad, fortaleciendo el proceso de toma de decisiones en el marco de un sistema democrático.
 
             
 
       
 

Los Consejos Consultivos tienen la función de asesorar al Director del Establecimiento en la fijación de las políticas de éste y en la definición y evaluación de planes institucionales, calidad de la atención y otras materias de interés para los usuarios, para los usuarios.


El Hospital de Santa Cruz cuenta con el Consejo Consultivo Hospital Santa Cruz,  el cual se encuentra inscrito en el Registro de personas jurídicas sin fines de lucro N°275097 con fecha 30/11/2016, como Organización funcional con domicilio en Avenida Errázuriz N°921 en la Comuna de Santa Cruz.


Su directiva se compone por:


PRESIDENTA: SANDRA DE LAS MERCEDES DÍAZ DÍAZ
SECRETARIA: MARÍA ELENA GÓMEZ MORALES
TESORERO: GERARDO MORAGA CANALES
DIRECTORA: ALICIA CAMPOS TRUJILLO

         
Su objetivo general es posibilitar de manera organizada el derecho de las personas y organizaciones civiles a ejercer el derecho a la participación en las políticas, planes, programas y acciones del Hospital Santa Cruz
Sus objetivos específicos son:

    • Informar a los usuarios, usuarias y comunidad sobre el funcionamiento del Establecimiento respecto de los programas, sistema de atención, vinculación con otros establecimientos de la red pública, atención se urgencias campañas sanitarias y otros.
    • Apoyar y asesorar a la gestión pública del Director/a del Hospital aportando sugerencias en la definición de estrategias de desarrollo institucional, en la evaluación y gestión de calidad de los Servicios.
    • Informar a usuarios/as y comunidad sobre la Carta de Derechos y Deberes del paciente, establecidos en la Ley N°20.584, y con el derecho a identificar al personal o autoridad que lo atiende.
    • Participar en la formulación, implementación, y evaluación de los planes de Desarrollo del Establecimiento.
    • Recoger iniciativas y opiniones del personal de salud y de la comunidad para mejorar la calidad de atención con respeto y deferencia del usuario o paciente.
    • Impulsar acciones de trabajo conjunto entre equipos de salud, usuarios y comunidad para dar mejor atención al usuario.
    • Movilizar recursos financieros y otros aportes de la comunidad, como así también entidades públicas y privadas.
    • Analizar información sobre solicitudes provenientes de OIRS de: consultas, sugerencias, reclamos, felicitaciones y realizar una evaluación de superación de los nudos.